17 noviembre 2006

Vida y milagros de un informático

No soy un buen informático.

Repasemos lo que suele ser un informático:

¿Carrera de Informática? Sí, la superior, con mención especial y todo.

¿Trabajar de Informático? Sí, 9 horas al día.

¿Te gustan los ordenadores? MEEEEC, la respuesta es no. Cada vez menos.

Pensad que yo vengo de una época extraña, antes de Internet, antes de Windows, mi primer contacto con los ordenadores fue un Amstrad. Y, posteriormente, los PC sin disco duro del colegio.

Le pille gustillo a los ordenadores en el instituto, uno aprendía a programar y a desenvolverse en un sistema operativo nuevo (Windows 3.1). Me pasaba horas muertas en casa haciendo programas, juegos o simples animaciones con ASCII por diversión y con ilusión.

Llegado a COU se nos dice en los primeros días que debemos escoger a que universidad queremos ir. (Curiosamente nadie me planteó la posibilidad de no hacer una carrera) Escogí aquella asignatura en la que sacaba mejores notas: Informática (cuando se necesitaba casi un 7 de selectividad para llegar, como cambian los tiempos)

Y aquí empezó mi “desilusión”, la carrera de informática los primeros años es un calvario, el 80% de las asignaturas no tienen nada que ver con ordenadores. Te ves metido en un vía crucis que no tienes muy claro donde va a llegar.

Por suerte a partir del tercer año se despeja algo el camino y algunas de las asignaturas logran motivarte y, con esfuerzo, dedicación, siestas en el césped y cervecitas en el bar, uno logra acabar la carrera.

Hacer la carrera de informática me sirvió para descubrir una cosa: No me gusta la informática.

Matizo, me gusta utilizar los ordenadores. Como herramienta, de ocio o de trabajo, me resultan de lo más cómodos.


Pero no tengo “el gusanillo”. No quiero saber como funciona el sistema operativo, ni desmontar la placa base, ni configurar la red, ni estar al día de las noticias, ni probar las mil y una cosas nuevas que van saliendo.

Cuando enciendo un ordenador espero que todo funcione (iluso).

Pero el “mal” ya estaba hecho, ya era un licenciado y el futuro profesional se abría ante mí....o eso creía. La verdad es que fue duro darme cuenta que el echo de tener una carrera no me capacitaba para el 70% de las solicitudes de trabajo,(buscaban experiencia en un lenguaje o programa concreto) y para el 30% restante cogían “a cualquiera” pagando una miseria.

Me fui decepcionando, todas las ofertas chocaban con el tema “experiencia” o el tema “12000 al año”. En estas cosas que, ya que no encontraba trabajo “de informático”, decidí independizarme en el mercado y montar mi propio negocio que... no me va mal.

Pero no deje de buscar del todo, e iba haciendo entrevistas, y da la casualidad que en una de ellas encontré un trabajo que me gustaba. Por una parte me encargaría de la página Web interna de la empresa y por la otra programaría aplicaciones a medida. Encender y trabajar, y si algo falla, pasar la incidencia a los técnicos. Además, el sueldo era decente y valoraban (económicamente) que tuviera la carrera acabada. Así que, cuando me dijeron que me cogían no me lo pensé dos veces y dije que sí.

Y aquí me tenéis, convertido en un hombre gris, de traje y corbata cada día levantándome a las 6 para hacer un trabajo rutinario... pero oye, hay cosas mucho peores.
Tengo poco stress y puedo ir a mi ritmo normalmente. Mientras todo funcione correctamente los jefes no se acuerdan de mi nombre, y soy de los pocos que tienen acceso libre a Internet. Que puñetas, me quejo por vicio XD

Lo único, que el ambiente en la oficina es raro: en una empresa con más de 200 informáticos no hay frikis! ¡Fue un shock!

Pero hablaremos de mis compañeros en otra ocasión....

3 comentarios:

  1. Si que te quejas de vicio... viciosillo!

    Si sabes que eres el niño mimado... el que mejor vive de la empresa!!!

    Pasalo bien con tus Quecos esta tarde anda... Aprovecha el finde para despejarte y para hacer vida social y ya veras como todo cambia!

    La vida no es tan gris, Sr Gris...

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  2. Anónimo1:40 p. m.

    Es algo bastante común en los informáticos. Lo de que no os gusten los ordenadores, digo. Y mira que sois quejicas, eh :) En mi trabajo estoy rodeada de ingenieros informáticos y con la edad cada vez tienden más a buscar aficiones o a aprender cosas que no tengan nada que ver con "lo suyo". ¡Un saludico!

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  3. Vale, ¡Soy un clásico informatico quejica!

    Pero mis frikismos lo compensan :)

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