17 octubre 2008

La Odisea de IKEA - Final

En Capítulos Anteriores…

Raúl finalmente logra tener un mueble de IKEA montado en su comedor…




Y ahí estaba yo, con el mueble montado en mi casa. Ilusionado por tener un cachito más del piso customizado a mi gusto…

Pero… aún no era perfecto… el tamaño entre estanterías era demasiado grande y se desaprovechaba espacio. Decidí ir ajustando las estanterías al tamaño de los comics y luego ya iría a IKEA a comprar más baldas para el hueco que quedaba.

El ajuste de las estanterías fue como la seda, coloque algunas estanterías tamaño comic book y algunas otras tamaño Universo DC (previendo un gran aumento del PENE(Promedio de Espacio Necesario en Estantería) en el futuro.

Todo iba perfecto hasta que fui a la página de IKEA a mirar cuanto me costarían las baldas extra… mire y mire por el catalogo… y no había baldas BONDE.
No podía ser, era un mueble de IKEA! ¿Como puede ser que no vendieran las partes de los muebles para customizarlo a tu gusto?

Esa tarde volví a IKEA, un camino que había jurado no repetir en mucho tiempo, y fui pasando por las secciones hasta llegar a la de estanterías para preguntar a un ser humano sobre el tema. El simpático dependiente miro en su ordenador el mismo catalogo que había mirado yo en la Web y me dijo que no, que de la serie BONDE no existían piezas sueltas!


¡No había llegado hasta aquí para darme por vencido!

Al ver mi insistencia, mi tesón (y que ya tenia ganas de perderme de vista) el dependiente me indicó que podría ser que encontrara lo necesario en la zona de “ofertas”, donde había muebles con pequeñas taras. Puede que allí hubiera baldas que provinieran de algún mueble en mal estado…

Allí fui. Pasando por el resto de secciones sin mirar nada. Todo el mundo sabe que en IKEA… Si miras… ¡Estas perdido!) Y llegue a la zona de ofertas. Pregunté si tenían baldas de BONDE y me dijeron que no, que solo tenían un mueble completo a un precio reducido.

Y allí estaba… un mueble BONDE del mismo color que mi comedor. Allí montado en la sección de ofertas. Llenito de las baldas que yo necesitaba… y solo costaba 144€…

Joe… que se me iba un poco del presupuesto y no dejaba de ser una cosa con taras (aunque las baldas estaban bien…) así pues…desistí a comprarlo y decidí buscarlo de segunda mano.

Pase varios días mirando ebayes, loquos, segundamanos y otras paginas. Mucha gente se vendía las estanterías BONDE, pero las que no estaban destrozadas estaban en la conchinchina, o los listos pedían aún más que el precio de IKEA.

Y mis estanterías seguían a medias… esperando esas baldas que llenaran el espacio que faltaba…

Así que, de tripas corazón, decidí volver a IKEA a buscar la estantería de segunda mano. Esta vez lo hice bien, entrando por la zona de cajas y evitando dar toda la vuelta. Han pasado dos semanas, ¿Seguirá ahí la estantería?...

Y sí, allí estaba… con un precioso cartel de “OFERTA 89€”. Decidido, me la llevo. Se lo indico al amable dependiente de IKEA y me dice “Hala majo, toda tuya”.

Resulta que las cosas de la sección de ofertas, que ya están montadas allí, te las tienes que llevar a pelo. Sin embalaje, sin ayuda, cargándola como puedas en el carrito y ya te apañaras para meterlas en el coche.

“¿Puedo desmontarla por lo menos?”

“No, aquí no, la pagas y vas a Atención al cliente donde te prestaran un juego de herramientas”

Cargue como pude el peazo estantería en un carrito. Fui a caja. Pague por ello y me dirigí a atención al cliente.

Tentado estuve veinte veces de coger solo las baldas y tirar el resto a la basura, sobretodo cuando la estantería resbalaba del carro y tenia que cogerla al vuelo. Pero oye, que ya que lo he pagado todo me lo llevo aunque sea para encender la barbacoa.

En atención al cliente fueron tan amables de prestarme un martillo y un destornillador de mano, ¡Dejando el DNI de fianza no sea que lo fuera a robar!

Montar un mueble de IKEA es fácil (¡ja!) pero desmontarlo, sobre un carro, con malas herramientas, vestido de traje y corbata… es una experiencia irrepetible… baste decir que suerte que el mueble ya venia con taras.

Todas las maderas apiladas sobre el carro, resbalando, cayéndose cada dos por tres… llegar al coche fue una tortura… pero meter las estanterías fue aun peor, ya que eran tan largas que no cabían bien. ¿Las dejo o no? Con las maderas malcolocadas en el coche, sudando, inicié el camino a casa…

¡PAM! Al primer giro las maderas se movieron golpeándome en la cabeza. Todo bien. Nada grave… yo tranquilo… (Creo que el golpe me afectó más de lo que creía)

Conducción lenta. Caravana. Calma. Llego a casa y subo las maderas.

Una ducha, una buena comida, y por fin puedo colocar las baldas tal y como quería.

El final de la odisea de IKEA y el comienzo de “A ver como puñetas ordeno las cosas”.


PD. Y tras todo esto, me sobran unos cachos de estantería BONDE, ¿alguien los quiere?



2 comentarios:

  1. No tenias otro sitio para poner las tetas esas xDDDDD

    ResponderEliminar
  2. Que suerte he tenido, menos mal que me he leído tu post, me estoy montando el mismo mueble que tú y hoy mismo me he cargado los enganches (el aglomerado) de un lateral del mueble de la TV. Pensaba ir a ver si me vendian la tabla suelta pero ya veo que es perder el tiempo. Por una tabla no me voy a comprar todo el mueble aunque sea la pego con cola.

    ResponderEliminar