24 abril 2008

Crónica de un Salón del Comic (desde la barrera)

Durante muchos años había ido al salón del comic a trabajar. Estos cuatro días para mí, lejos de ser días llenos de vida social y frikerio, eran sinónimos de pasarme horas y horas de pie cambiando cosas por dinero.

Pero desde que me independicé en el Mercat mis visitas al salón habían sido mucho más tranquilas, entre amigos, con cervecitas y gastando mucho más dinero.

Y, mira por donde, que conforme iban pasando domingos en el Mercat se iba gestando la semillita de ir al Salón. El año pasado ya me había rajado vilmente auto convenciéndome que las ventas no iban a merecer la pena y se me arrepentía por ello. Así que este año no había excusas, cuando salió la convocatoria me apunté y ya solo quedaba… ¡Prepararlo todo!

Tenía claro que el stand en el Salón iba a ser una extensión de la parada del Mercat, mucho material de segunda mano a precios económicos, algo de novedad, y algo de merchandising para dar color y visibilidad. Con tiempo y una caña fuimos pescando por tiendas japonesas, distribuidoras y en el propio mercat el material que íbamos a llevar.

Además de conseguir material, también tuvimos que pensar en infraestructura necesaria para montar un salón, desde las maderas para montar las mesas a al celo doble cara para pegar en las paredes, pasando por las bolsas para entregar a los clientes, la estantería donde colocar las figuras o las telas para cerrar el salón todas las noches… pequeñas cosas que son imprescindibles pero… ¡en las que nunca piensas!

Desde aquí quiero agradecer a Laura (mi encantadora ayudante) por las ganas, la ilusión y la inestimable ayuda que ha brindado en todo el proceso.

Tras tres meses preparándolo, la semana previa fue algo estresante, preparando cajas con material y dejándolo todo listo. Tras unos días de nervios y, tras descartar tener la tienda online (¡próximamente!) lista para el salón el lunes estaba todo preparado para el transporte.

Pero fatalidad, el martes por la noche reventó (pero destrozaica quedo, oigan) la rueda del coche que íbamos a utilizar para llevar el material. Sin rueda de repuesto valida para llevar peso y en medio de una concurrida calle. Tras dar unos puñetazos al mobiliario urbano y calmar un ataque de ira/ansiedad, mi supermami se ofreció a llevar el coche al taller a la mañana siguiente. Y, así fue, el miércoles a mediodía mi madre trajo el coche y en unos cuantos viajes (esta claro, ¡el año que viene furgoneta de alquiler!) pudimos llevar el material y montar la paradita.

Curiosamente, las maderas que recogí por la calle, las tablas de la parada y los caballetes de la obra que habíamos comprado encajaban como un puzzle perfecto en ese espacio 3x2.

Solo quedaba cerrar la paradita y esperar al jueves.

Jueves

El jueves llegamos a primera hora (8:00) y nos dedicamos a ordenar y a “poner bonito” el stand: Colgar colecciones, ordenar figuras, ver donde poner las figuras, escoger camisetas… todo preparado para que la gente entrara a gastarse los dineros.

Fuera del salón, la lluvia caía incesantemente.

Jueves 10:00 – Abren las puertas

Jueves 11:00 – Pues parece que no viene mucha gente, ¿no?

Jueves 14:00 – Anda, vamos tranquilamente por turnos a comer fuera.

Jueves 15:00 – ¡Una venta de más de 30 euros!

Jueves 20:00 – Con más amigos que clientes en la parada, vamos a tomar unas cervecitas

Viernes

Acojonado por la poca venta del jueves fui al salón con escepticismo. Llegamos sobre las 9:00 y, para nuestra sorpresa, comprobamos que tanto el celo como los colgadores de los chinos habían resistido el peso de las cosas estoicamente. Recolocar las cosas bien, un par de cafés y a vender!

Viernes 10:00 – Abren las puertas y… ¡entra gente!

Viernes 12:00 – Hum… la cosa no va mal.

Viernes 16:00 – ¡¿Ni una venta desde las 12:00?!

Viernes 17:00 – Llegan los niños cual horda de langostas… sin dinero

Viernes 18:00 – Se pasa mi hermano a saludar, me confirma que para un no-friki el salón puede resultar abrumador.

Viernes 19:00 – Ya esta el pescado vendido. Pero se ha vendido mucho comic americano y he recuperado la inversión en varias compras.

Viernes 20:00 – Las mejores ventas del día.

Sábado

El viernes fue mejor que el jueves, pero con la recaudación de los dos días aun no cubría ni el pago del stand. Era el día de ponerse las mejores galas.

Sábado 10:00 – Abren las puertas

Sábado 10:10 – Detectamos el primer robo, un anillo de Final Fantasy. Recuerdo una vieja ley que dice “Tras el primer robo, comienza de verdad el salón”.

Sábado 12:00 – Dos horas de vender como locos la recaudación ya equivale a la del viernes.

Sábado 14:00 – ¡Mis papis vienen con un tupper de macarrones! Vamos a comer por turnos dejando siempre dos personas en la parada.

Sábado 17:00 – Vendemos

Sábado 18:00 – Vendemos

Sábado 19:00 – Vendemos

Sábado 20:00 – Vendemos

Sábado 21:00 – Vendemos… ¡¿Pero es que esta gente no tiene casa?!

Cerramos el stand y me paso por el final de la kdd blogguera. Estoy agotado y me pillo el primer taxi para casa.

Domingo

Completamente tranquilo, sabiendo que el salón ya me dejaba beneficios me plantee el domingo como un día de mercat.

Eso sí, como el sábado se liquidaron la mayoría de las existencias de manga y mucho material USA me sacrifico parte de mi colección (Naruto, Death Note, Dragón Ball…) para poder tener material bonito en la parada.

Domingo 10:00 – El salón empieza lento, pero las ventas van cayendo.

Domingo 12:00 – Se disparan las ventas

Domingo 13:00 – Bye Bye, ya no queda nada de mis colecciones.

Domingo 14:00 – Voy al stand de un amigo y le compro un buen lote de manga.

Domingo 15:00 – He amortizado la compra.

Domingo 17:00 – ¡Es la hora de los saldos! Quedan tres horas de venta y no quiero llevarme a casa las figuras “grandes” y las cosas que no pueda vender en el mercat.

Domingo 18:00 – La gente sin dinero se lamenta al ver las ofertas. Algunos arañan hasta el último euro de sus amigos para llevarse algunas cosas.

Domingo 20:00 – Apagada y cierre. Se hacen las últimas ventas. Y comenzamos a preparar las cajas para irnos. Mis padres traen dos coches y, aun así, no cabe todo.

Domingo 23:30 – Todas las cajas de vuelta a mi piso. Salón oficialmente concluido.

En resumen, el salón ha dado beneficios. Mucho del material que he ido comprando se ha vendido adecuadamente y solo me he pillado las manos con algunas cosas que “otras tiendas” habían saldado a precios inferiores a lo que me costaron a mí.

Aún así, cuatro días de infarto, con la música de indiana jones metida hasta el tuétano y durante los cuales hemos dormido mal y comido aún peor.

Mención especial a Iván y Marta (novio y hermana de Laura) por haber estado por allí casi todo el salón.

Segunda Mención especial a todos los que se pasaron a saludar: Tete, Mike, los de Entrecomics, los de las tortas, myca e iratxe, jotace, Conner Kent, chacal… y el resto de gente que me vino a desear lo mejor.

Gracias a todos… ¡y hasta el próximo!

El resto de fotos... a un click


PD1. Si veis a Moebius a la hora de recoger su stand y vuestra madre tiene el morro que tiene la mía podeis acabar con algo como esto:


PD2. Con casi un año de retraso... se ha entregado el Premio del Estudio de Hábitos de Compra de comics

8 comentarios:

  1. Mola una crónica del Salón desde el otro lado. Enhorabuena! (sobre todo si te ha resultado provechosa).

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  2. tio-que-agobio! O_O

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  3. Anónimo2:50 p. m.

    Tus ofertas de ultima hora del domingo en el saló eran acojonantemente buenas...muchas gracias por ellas.

    Saludos.

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  4. GRacias por la mención, y tal como han dicho más arriba, muy curioso esto de ver las cosas desde el otro punto de vista. De todas maneras parece que la experiencia te ha salido bien (y yo que me alegro).

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  5. Eso si, lo del gentio en según que momentos...¡¡¡UFF!!! No sé como pueden decir siempre que el mundillo del comic está en las últimas. Había momentos en que ví tan lleno eso como cuando fuí al Salón del porno hace unos cuantos años.

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  6. Pero ... ¡qué guapos!!

    Besitos a pares!!

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  7. joder tio, enhorabuena, me alegro que te fuera tan bien, entonces espero verte ahí el año que viene :)

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  8. Rayos y retruecanos!!! Si hubiera sabido que ibas te hubiera saludado, y lástima no haber sabido que habían ofertas de última hora. Yo me fui bien servido del Salón, asi que espero veros el año que viene...Saludos!!

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